La jornada comenzó a las 09:00, con un breve acto de bienvenida en el cual se vivió un emotivo momento de oración dedicado al pueblo venezolano, tan arraigado en nuestra comunidad por medio de trabajadores y sobre todo alumnas, que hoy se enfrentan a ver su patria herida por el doble terremoto vivido este 24 de junio.
Posteriormente, las estudiantes vivieron un momento de acogida con sus profesores jefe en el cual el foco principal estuvo en la reglamentación e implementación de la política de no usar celulares en ningún lugar ni instancia de su vida escolar.
Consistente con la literatura e investigación en la materia, el uso de dispositivos móviles tiene un efecto negativo significativo y consistente en la educación (Kates et al.,2018), además del impacto negativo en la salud de niños y adolescentes, tanto a nivel físico por las ondas RF emitidas, como por su efecto psicológico asociado a conductas de adicción y depresión (Hardell, 2018), la legislación chilena ha avanzado progresivamente a eliminar por completo los dispositivos móviles en el ambiente académico.
En este sentido, las estudiantes trabajaron en grupos en una reflexión de acuerdo con estas disposiciones y su nueva implementación, especialmente vinculada al anexo 12 del protocolo de nuestro reglamento de convivencia, en el cual se describe el conducto regular para requisar celulares en caso de que un alumno sea sorprendido en la sala o en el patio, transgrediendo esta nueva medida.
Tras esto, las estudiantes trabajaron el concepto de mentalidad de crecimiento, en el cual se explica la importancia de no ponerse límites en cuanto a lo que se puede lograr en cada uno de los aspectos de nuestras vidas.
Finalmente, la jornada prosiguió en régimen regular por el resto de esta jornada de encuentros y compromisos con las metas personales de cada estudiante, como de aquellas que son comunes a toda nuestra comunidad educativa.
